Hablemos del maltrato
¡Hola! Hoy quería hablar con todos vosotros sobre un tema que es muy delicado y triste, pero que lamentablemente se sigue viviendo a día de hoy, y aprovechando que el pasado 25 de noviembre fue el Día Mundial contra el maltrato de género.
Existen dos tipos de maltrato, el físico y el psicológico. Yo me quiero centrar en este último, que es el más difícil de descubrir ya que va poco a poco, lentamente… Al principio empieza con un simple comentario y puede acabar en insultos y menosprecios constantes.
La otra persona va entrando a tu cerebro paso a paso y, sin que te des cuenta, te vas sintiendo cada vez más invisible y pequeñita. Termina por destrozar tu autoestima y sientes que eres la mujer más fea e inútil del mundo…
Aquí te dejo algunos ejemplos:
– Esa persona te hace creer que toda idea ilusionante que tengas se trata de una tontería, o que se le había ocurrido a él antes.
– Estás triste después de una discusión y en lugar de tratar de arreglar las cosas, lo único que recibes son reproches en plan ¡Ya estás otra vez triste! ¡Qué mujer, nunca deja de llorar! ¡Ya estas llorando otra vez!
– Si tuvo un mal día en el trabajo, llega con mala cara y si le dices algo que no le gusta te dice… ¡Ya empiezas con tus tonterías! Y te buscará problemas por cualquier cosa…
– Te dirá «graciosamente» ¡Ay qué brutita eres mi amor! ¡Mejor cállate anda!… o mejor: Tú encárgate de pensar en ropa o en la comida que de esto poco sabes…
– Nunca te pedirá sugerencias para nada, porque, claro, «tú que sabrás de eso»…
– Trata de humillarte de una forma muy sutil y a veces, ante otras personas
– Tratas de ponerte algo bonito para lucir más guapa, pero parece que él ni lo nota y ni te mira. Y cuando le preguntas si le gusta, sólo recibes una mirada de indiferencia, se ríe en tu cara y dice con sarcasmo «sí, mi amor, me gusta», o directamente te increpa algo así como ¿Vas a ir así vestida…? Cámbiate de ropa/peinado ahora mismo…
– Recibes comentarios del tipo: ¡Ya estás igual que tu madre! O… ¡Ya estás igual que tal o cual amiga!
– Te aleja de tus amistades y, muchas veces, hasta de tu familia. Es como si te quisieran tener sólo para él.
– Si tienes algún amigo, te monta un follón diciendo que seguro ya tuviste «algo que ver con él»…
– Si te propones a emprender cualquier proyecto, jamás recibirás un apoyo o motivación de su parte, si no todo lo contrario: ¿Pero crees que vas a ser capaz de poder hacer eso? ¡No creo que te den ese trabajo! No creo que apruebes tal examen, no creo que seas capaz de conducir un coche… Y así, miles de ‘noes’, un ‘no’ constante para todo… Tantos, que al final te lo terminas creyendo: no vales para nada…
– Nunca te dirá lo guapa que estás, ni lo bien que haces las cosas o lo lista e inteligente que puedas ser para alguna cosa.
Así, hasta que llega ese primer «vete a la mierda» cuando no hiciste nada para merecerlo, y de ahí todo irá en picado… Y cada día te vas sintiendo más pequeña más insignificante.
Al final, sólo serás un ser que camina por inercia y hace sus deberes, porque te toca hacerlo, pero por dentro te sientes vacía y crees que no sirves para nada. ¿Y sentirse guapa?: pues no. Te mirarás al espejo y te verás fea (cuando no es así).
Por eso desde aquí te digo que nunca permitas que tu pareja te trate de esa manera. Al primer indicio ponle un stop. El maltrato psicológico es muy sutil, y si no lo detienes a tiempo puedes llegar a sufrir problemas de autoestima, sumirte en una gran depresión y creer que es verdad todas las cosas que te dice. Es muy duro, pero si te sientes como yo aquí he contado, es mejor que pidas ayuda y te alejes de esa persona. Porque alguien que realmente te ama no te maltrata y esa persona (maltratador) necesita ayuda psicología ya que en la mayoría de casos son personas frustradas con un gran complejo que lo pagan con su pareja.
Te lo dice alguien que vivió en carne propia este tipo de maltrato. Pero decidí romper con esa espiral que no me llevaba a ningún lado y me estaba apagando por dentro.
Se qué al principio cuesta y que es muy duro aceptar que alguien a quien tu decidiste querer y que forme parte de tu vida te trate así, pero piensa que cuando lo aceptes y pidas ayuda, rompiendo con esa cadena de sufrimiento, te sentirás liberada y podrás empezar de nuevo. Apóyate en tu familia, amistades, en tu fe (si eres creyente).
Si tenéis alguna amiga o familiar que este pasando por esto, no la dejéis sola aunque ella diga que está bien. Créeme: no lo está. Sólo es una careta que se pone por miedo a aceptar la realidad…
Por eso, cada vez que nos pintemos los labios de rojo, rendimos tributo a las mujeres que en algún momento de sus vidas fueron víctimas de algún tipo de maltrato por parte de sus parejas.
«Nunca permitas que apaguen tu luz, esa luz interna que se ve en tus ojos cuando eres feliz»
¡¡¡Gracias por leerme, un beso grande!!!
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